Fire and ice: Lecciones de la batalla de Los Ángeles
Escrito Anónimo
Publicado originalmente por Ill Will junio 2025.
Traducido al español por une militante de Liberación.
Creo que estaré en esta
falla sísmica, cercana a este
aún activo volcán, en esta
fortaleza armada frente a un
océano moribundo y
cubierto de polvo,
mientras las
calles arden,
las piedras vuelan, y el gas pimienta
nos deja tirados,
porque
ahí es donde están mis amigues,
bastardos —no que ustedes
sepan lo que eso significa.
—Dianne Di Prima, “Revolutionary Letter #52”
El movimiento contra las deportaciones masivas llevaba semanas cobrando impulso. Desde San Diego hasta Martha’s Vineyard, ya se producían enfrentamientos espontáneos con agentes del ICE. Paralelamente, se habían producido acciones coordinadas de activistas y redes de respuesta rápida, incluyendo intentos de bloquear las furgonetas del ICE en el centro de Manhattan.
Todos sabían que estaba a punto de estallar. Entonces, en Los Ángeles, finalmente sucedió. Multitudes se congregaron en respuesta a las redadas de ICE en varios barrios. A esto le siguieron protestas noche tras noche frente al Centro de Detención Metropolitano, donde se encontraban detenidos los migrantes arrestados.
Los intentos de bloquear las redadas de ICE y el centro de detención provocaron enfrentamientos con la policía. Multitudes se extendieron por el centro y otros barrios. Los manifestantes bloquearon calles y carreteras, se enfrentaron a la policía con piedras y fuegos artificiales, construyeron barricadas e incendiaron varios vehículos. El domingo por la noche, el jefe de policía anunció que el Departamento de Policía de Los Ángeles estaba desbordado. Trump ya había decidido enviar a la Guardia Nacional y, poco después, a los Marines.
La explosión siempre estuvo a punto de comenzar en Los Ángeles. Pero ahora que el incendio ha comenzado, está empezando a expandirse. Las protestas se han extendido a docenas de ciudades de todo el país. Se han registrado más de mil arrestos, y la cifra sigue aumentando. Texas y Missouri han desplegado a la Guardia Nacional.
La agitación se ha extendido dentro de los centros de detención de inmigrantes. Un motín en el Centro de Detención Delaney Hall en Newark, Nueva Jersey, provocó que varies migrantes derribaran un muro y escaparan. El centro de detención, que acaba de reabrir, podría cerrar.
Lo que sigue son algunas lecciones de la batalla de Los Ángeles que podrían resultar útiles hoy, mientras el movimiento para detener la máquina de deportación comienza a extenderse y profundizarse.
I. Las protestas sólo son efectivas cuando son disruptivas. El movimiento contra ICE ha sido el mayor desafío para la nueva administración Trump. Al desbaratar la maquinaria de deportación, el movimiento revela la única fuente de poder que tiene la gente común.
II. Para seguir siendo eficaz, la disrupción debe propagarse. El malestar se extendió de barrio en barrio en Los Ángeles y luego a docenas de ciudades de todo el país. Sin embargo, las protestas ahora están contenidas en gran medida en pequeños sectores del centro. Para que tenga éxito, el movimiento debe seguir expandiéndose por cada ciudad y por todo el país, involucrando a sectores más amplios de la sociedad.
III. Bloquearlo todo. Durante la batalla de Los Ángeles, los bloqueos se extendieron desde los barrios hasta el Centro de Detención Metropolitano, y luego a las carreteras y las vías del tren. Pronto, las barricadas se dispersaron por todo el centro. A medida que el movimiento se expande, los bloqueos deben seguir extendiéndose desde los barrios hasta los centros de detención, las carreteras y las líneas de transporte público, y luego a los aeropuertos y otras infraestructuras de todo el país.
IV. El poder es logístico; reside en la infraestructura. La maquinaria de deportación requiere infraestructura y un vasto aparato logístico. Esta logística puede estudiarse y la infraestructura puede mapearse. Esto revelará cuellos de botella y abrirá posibilidades para nuevas tácticas.
V. Un ritmo consistente da al movimiento algo alrededor de lo cual orientarse, permitiendo una autoorganización más amplia. Los centros de detención y los edificios federales son simbólicos e infraestructurales. Las protestas en estos edificios cada noche pueden abrir el espacio para el crecimiento de un movimiento diverso y autoorganizado. Pero esto tiene sus límites. Puede fácilmente atrapar a les participantes en una agotadora guerra de desgaste con resultados decrecientes.
VI. La ciudad entera es un terreno de lucha. La propagación del malestar por toda la ciudad perturbará el funcionamiento de la maquinaria de deportación. Esto ocurre incluso cuando les manifestantes no bloquean directamente la infraestructura de deportación.
VII. La espontaneidad muchas veces ya está organizada. Los movimientos movilizan a las personas basándose en cómo ya están organizadas en la vida cotidiana. Tras la espontaneidad de los disturbios se esconden capas de organización invisible. Quienes desencadenaron los disturbios en Los Ángeles se organizaron de diversas maneras, incluyendo grupos de WhatsApp, familias, asociaciones de inquilinos y pandillas.
VIII. La forma de mantener el impulso es una cuestión de organización. Los levantamientos suelen ser espontáneos. Pero la organización puede contribuir a su circulación, extensión e intensidad. Multitudes comenzaron a congregarse espontáneamente en respuesta a las redadas de ICE en Los Ángeles. Posteriormente, grupos activistas convocaron protestas en el centro de detención. Esto ayudó a mantener el impulso y a extender la actividad por toda la ciudad. Las protestas seguirán surgiendo como respuesta espontánea a las redadas. Pero el movimiento deberá aprender a tomar iniciativa propia y a marcar su propio ritmo.
IX. Los activistas pueden contribuir a la difusión de este movimiento. Es fundamental contar con canales de comunicación claros, fiables, confiables y consistentes. Esto contribuirá a aumentar el número de participantes y a construir un entorno que permita múltiples niveles de iniciativa y autoorganización.
X. Estos acontecimientos revelan que ha surgido una nueva capa de militantes. Según el jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), las multitudes en Los Ángeles estaban llenas de “anarquistas” que se desplazan entre diferentes momentos de agitación social. Cabe recordar que una generación en Los Ángeles y otros lugares adquirió experiencia en tácticas callejeras al defender los acampes estudiantiles el año pasado.
XII. Multitudes decididas pueden abrumar a la policía. El Departamento de Policía de Los Ángeles se vio abrumado por multitudes combativas, pero también diversas, creativas, impredecibles, descentralizadas y dispersas.
XII. La represión puede provocar que las protestas se extiendan. El despliegue de la Guardia Nacional a veces pone fin a los disturbios. Pero otras veces provoca que las protestas se generalicen e intensifiquen a medida que más gente sale a las calles.
XIV. Se abre una situación revolucionaria cuando las fuerzas armadas se despliegan en las calles. Aún no hemos llegado al nivel de crisis. Pero es necesario empezar a considerar las preguntas que esto plantea ahora.
XV. La verdadera infraestructura necesaria para que el Estado lleve a cabo deportaciones masivas aún no existe. Se está armando poco a poco. Su objetivo, por ahora, es crear un espectáculo. En este escenario, pueden ser derrotados.
XVI. La estrategia de la administración Trump es aumentar la polarización y el desorden. Trump está haciendo que las ciudades estadounidenses sean menos gobernables. Esto puede volverse en su contra. A menudo, los aspirantes a autócratas son frenados por sus propios errores. Los levantamientos siempre conducen a una mayor polarización. Esto es inevitable. Pero más adelante se convertirá en un límite.
XVIII. Las tensiones entre los gobiernos locales y la administración Trump crearon oportunidades para los levantamientos de George Floyd. El movimiento actual puede beneficiarse de estas contradicciones. Pero es importante evitar que la lucha se desvíe a las urnas. Los Biden, Kamala y Newsom de este mundo no tienen nada que ofrecer.
XIX. Los levantamientos suelen ser iniciados por un grupo social determinado. Pero la base social necesita expandirse para tener éxito. La lucha para derrotar o abolir ICE comenzó en las comunidades migrantes. Pero necesitará expandirse, incorporando a capas mucho más amplias de la sociedad, para tener éxito.
XX. Los gobiernos aprenden de los éxitos y los fracasos del malestar social. Los insurgentes tendrán que hacer lo mismo. Trump se ha quejado a menudo de no haber enviado antes a la Guardia Nacional a Minneapolis. Si el gobierno federal va a ser más rápido y proactivo al intervenir en los disturbios locales, los disturbios podrían tener un margen de maniobra más reducido. Les insurgentes tendrán que aprender a tener la confianza y la capacidad para tomar medidas audaces y actuar con decisión.
XXI. El futuro pertenece a quienes se atreven. El movimiento debe tomar y mantener la iniciativa, marcando el ritmo de los acontecimientos. Una vez iniciado un levantamiento, el movimiento debe actuar con la mayor determinación y, sin excepción, tomar la ofensiva. Sorprenda al enemigo y aproveche el momento en que sus fuerzas se dispersen. Luche por los éxitos diarios, por pequeños que sean, y mantenga la moral alta a toda costa.
XXII. No hay una única solución. Hará falta que todes, presionando desde todos los lados, derribemos el problema.
XXIII. “Dos, tres, muchos Los Ángeles”. Será necesaria la apertura de nuevos frentes y la difusión de tácticas cada vez más disruptivas para frenar de emergencia la maquinaria de deportación. La disyuntiva es clara: deportación o insurrección.
